Archivo por días: 22 marzo, 2017

CLUB DE LECTURA. COMENTARIO

claudia_pineiro
Una suerte pequeña
, Claudia Piñeiro

La protagonista huyó de su país siendo Marilé Lauría o María Elena Pujol. Veinte años después regresa a la Argentina siendo otra persona. Ahora es Mary Lohan, tiene nacionalidad norteamericana y un aspecto físico totalmente diferente; hasta el tono de voz le ha cambiado debido a la disfonía por estrés traumático que padece. No entiende por qué aceptó regresar, dicho con sus palabras: “el abismo que atrapa y espanta”, que repite constantemente. El lector irá conociendo poco a poco los motivos de esa huida y comprende también la decisión de la protagonista de volver para enfrentarse con su pasado.
La novela comienza con una cita del cuento de Alice Munro, “Las niñas se quedan”, en la que se habla sobre el significado del dolor. Creemos que ha sido una elección muy acertada para los hechos que se narran. Incluso hay un personaje en el relato, Maplethorpe, el director del colegio Saint Peter, que comparte ese concepto del dolor: “Algún día va a pasar, no el recuerdo, ni siquiera la pena, eso siempre queda, pero dolerá menos”.
La estructura externa de la novela consta de tres partes que corresponden al planteamiento, nudo y desenlace y que llevan por título:
Cuaderno de bitácora intervenido: Volver.
La amabilidad de los extraños.
Boston.
Presenta la estructura narrativa de un relato policíaco. Los acontecimientos se revelan de forma gradual. Así se mantiene el suspense hasta el final. Aunque el suspense en esta novela es más emocional, ya que el lector desea saber lo que les ocurre a la protagonista y a su hijo. Además emplea otro recurso para mantener la tensión, la repetición de la imagen de una mujer en un coche frente a una barrera que espera a que pase el tren. En el planteamiento y el desarrollo- primera y segunda parte- con esta imagen se inician distintas secuencias y se va ampliando con más detalles: aparecen los niños en el asiento trasero, el primer coche esquivó la barrera y pasó, el segundo, lo mismo, hasta llegarle su turno de cruzar la barrera…Entonces ocurre lo inevitable,  el motivo de su dolor y la huida.
Sigue leyendo