VIAJE A SICILIA, SEPTIEMBRE DE 2025. COMENTARIO

Nuestra compañera Carmen Nieves Rodríguez, ha hecho un comentario del viaje que organizó la Asociación a Sicilia en septiembre de este año.
Desde aquí le damos las gracias por este comentario.

Viaje a Sicilia – 17/9/ al 27/9 2025

Este viaje nos hizo pasar la noche en Barcelona, donde se aprovechó la tarde para dar un
paseo por el barrio gótico, visitar el Born, antiguo mercado, con una estructura en hierro de
principios del siglo XIX y actualmente convertido en Museo de Historia. Fuimos por el paseo de
Born y llegamos a la Catedral del Mar (gótico del siglo XIV), con un interior impresionante del
llamado gótico catalán por su sobriedad decorativa.
-El día 18 llegamos a Catania, una de las provincias que tiene Sicilia y la segunda ciudad más
poblada de toda la región, situada a los pies del volcán más grande de Europa: el Etna.
Visitamos el centro histórico de la ciudad, donde una guía local nos acompañaría explicando la
historia del entorno y sus construcciones más importantes. El punto de encuentro fue la Plaza
Mayor o del Duomo, en cuyo centro se encuentra una estatua en basalto negro de un elefante,
considerado el emblema de la ciudad siciliana. En este punto se haya la catedral de Santa
Águeda, mezcla de diferentes estilos (normando, árabe, bizantino y barroco), que demuestra la
dominación a lo largo de la historia de varios pueblos, siendo su interior principalmente
barroco y neoclásico. De aquí nos fuimos a tomar una granita con brioche (especie de sorbete
de limón con el hielo muy fino y un pan dulce esponjoso). Continuamos para la Plaza de la
Universidad y sede del rectorado, cuyos edificios se encuentran uno frente al otro, además de
ser un lugar emblemático, que alberga un candelabro dedicado a la leyenda de Colapesce o
Nicolás. Ya oscurecido, pasamos por la iglesia de Santa María de la Limosna o de la Colegiata,
por la calle Etnea y del Crucificado o Crociferi. Esta última es una calle con encanto que alberga
varias iglesias y conventos con mucha historia: Iglesia de San Julián y convento de monjas de
clausura, Iglesia de San Francisco de Borgia o de los jesuitas y la iglesia y monasterio de San
Benedicto, que consta de dos abadías conectadas por un puente, pasamos también por la
iglesia de San Francisco para terminar en la calle Garibaldi donde se podía contemplar desde
lejos la Catedral de Santa Águeda y terminamos de nuevo en la Plaza Mayor , en la fuente del
Amenano, dedicada a dicho río, que discurre de forma subterránea atravesando Catania,
siendo nuestro punto final el monumento dedicado al compositor italiano Vincenzo Bellini. De
aquí nos fuimos para el hotel, atravesando unas calles horrorosas, de edificios casi ruinosos,
que nos hizo ver las diferencias sociales con las que nos encontraríamos en toda Sicilia.
-Día 19: partimos de Catania hacia Savoca, localidad de Mesina y situada en el llamado Valle
del Agro. Las ruinas del castillo de Pentefur dominan el pueblo que fue rodeado de murallas en
la antigüedad y de las que hoy solo queda la puerta de la ciudad. Visitamos la iglesia de San
Nicolás /Santa Lucía (interior en restauración y con paneles que recuerdan la película del
Padrino), ubicada en un saliente rocoso y el Bar Vitelli, ambos elegidos como plató para la
película El Padrino. Savoca es una localidad de calles estrechas y con grandes vistas del valle
por donde descienden las casas desde lo alto hacia las laderas. De aquí nos fuimos a almorzar
para luego visitar Taormina. Se encuentra en la costa este de Sicilia, en la provincia de Mesina.
Es una ciudad con encanto, pequeña, con unas vistas espectaculares. El recorrido empezó
atravesando lo que se llama la Puerta Mesina y la Calle de Umberto I. En ella pudimos
contemplar tanto el exterior como el interior de la iglesia de Santa Caterina, el exterior del
Palacio Corvaja, palacio medieval de estilos árabe, normando y gótico y el teatro Odeón de
época romana. De aquí nos fuimos paseando por la calle Umberto I, la arteria principal de
Taormina. Es un paseo peatonal lleno de vida, con tiendas de souvenirs, boutiques, cafeterías

y restaurantes, hasta llegar a la Plaza IX de Abril, con un pavimento ajedrezado, desde la cual
se puede contemplar unas vistas espectaculares de la bahía de Naxos, la costa y el Etna. En
esta plaza se encuentra la iglesia de San José y la Torre del Reloj. De aquí regresamos a
Catania.
-Día 20: Salida para visitar el Monte Etna, situado en la costa este de Sicilia y próximo a la
ciudad de Catania. A medida que la guagua ascendía hacia la montaña, podíamos ir viendo lo
que se llama el Parque del Etna, con variada flora y fauna y especies protegidas, además de
paisajes de lava espectaculares, hasta llegar a el Refugio Sapienza, donde la guagua nos dejó
para recoger los billetes que nos llevaría en teleférico a una altura aproximada de 2.500
metros, donde pudimos observar multitud de conos volcánicos, cráteres y el Etna coronado
por fumarolas. Desde esa altura y dándole la espalda al volcán se ve un impresionante valle de
lava sobre la cual se ha vuelto a construir y cultivar. Fue un verdadero espectáculo estar tan
cerca del volcán activo más alto de Europa (3.350 m.), donde nuevos episodios de actividad
eruptiva se han dado en junio de 2025. De aquí salimos para almorzar en la costa de Santa
Tecla (centro turístico y residencial) en un restaurante con vistas al mar Jónico. A continuación
partimos para la Ribera de los Cíclopes, un tramo de costa al norte de Catania, famosa por los
farallones (seis), unas formaciones rocosas que emergen del mar y que según la leyenda de la
Odisea fueron arrojadas por Polifemo, el cíclope, contra Ulises en su huida. Geológicamente,
estas formaciones son el resultado de la intensa actividad volcánica del cercano Monte Etna.
Después de un día de calor insoportable, nos trasladamos a un hotel al pie del Etna para salir al
día siguiente hacia Siracusa.
-Día 21: En Siracusa comenzamos visitando el Parque Arqueológico de Neápolis, pasando por
las Latomias del Paraíso, antiguas canteras de piedra excavadas en la roca caliza, cubiertas
ahora de vegetación. Se utilizaron para extraer material de construcción y posteriormente
como prisiones y entre sus formaciones más famosas se encuentra la cueva artificial llamada
la Oreja de Dionisio, con una gran acústica. Contemplamos el teatro griego y el anfiteatro
romano que hay en dicho parque, además de las esculturas famosas que hay en él. De aquí
partimos para la isla de Ortigia, unida a Siracusa por el Puente de Santa Lucía. Llegamos a su
centro histórico, la Plaza del Duomo o Catedral para visitarla, pero no pudimos (en
restauración). Vimos un lateral exterior con la parte alta almenada. Alrededor de esta plaza,
edificios de piedra caliza (amarilla), como la Basílica de Santa Lucía, patrona de Siracusa. De
aquí nos fuimos hacia la costa caminando y vimos la fuente de Aretusa, un manantial natural
en el centro histórico de la ciudad. Es una fuente de agua dulce con plantas de papiro.
Avanzamos por el paseo marítimo con unas vistas espectaculares de barcos y yates.
Almorzamos en un restaurante muy bonito y acogedor. Regresamos de nuevo por el Puente de
Santa Lucía para ir a Noto. Es una ciudad preciosa y diría que la más limpia de las que
visitamos. La entrada a la ciudad se realiza a través de la conocida Puerta Real, arco que da
acceso a la calle principal , la de Víctor Manuel II, donde se concentran las edificaciones más
importantes: Iglesia de San Francisco de Asís, la iglesia de Santa Clara, el Ayuntamiento, frente
a la Catedral de San Nicolás, al lado el palacio del obispado. Desviándonos de esta calle
principal fuimos a la calle llamada de las flores o Vía Nicolaci, donde anualmente se crean
alfombras de flores que cubren la calle y hay exposición de carteles florales. Esta calle
estrecha y empinada termina en la iglesia de Montevergine. También visitamos la iglesia de
San Carlos Borromeo y la fuente D´ercole, frente al teatro. Es una ciudad preciosa, donde

destaca el color amarillo de la piedra caliza y el Barroco tardío de sus edificaciones (principios
del siglo XVIII). De aquí nos fuimos para Ragusa.
Día 22: Ragusa se encuentra al SE de la isla de Sicilia. Partimos para Ragusa Ibla, que es el
nombre del barrio histórico y la parte baja de la ciudad de Ragusa, famosa por su arquitectura
barroca, resultado de su reconstrucción tras el terremoto de finales del siglo XVII. Se
encuentra en una colina entre dos valles. Comenzamos viendo la Portada de San Jorge, de
mediados del siglo XV, uno de los ejemplos del gótico tardío de la ciudad, restos que quedaron
después del terremoto. Pasamos por la iglesia de San José y el ayuntamiento, del Barroco
tardío. Otro edificio fue el Círculo de las Conversaciones, un histórico club que fue un punto de
encuentro para la nobleza y hoy sigue siendo un lugar de reunión social. Terminamos en la
parte alta de la Plaza del Duomo para visitar la catedral de San Jorge, con una imponente
fachada barroca y la cúpula neoclásica. A la vuelta nos invitaron a una degustación de quesos
y embutidos en el exterior de un bar. De regreso a la guagua pudimos contemplar las casas de
Ragusa Ibla, condicionadas por la topografía del terreno, creando un paisaje muy pintoresco.
Después de esto visitamos la Villa Romana de Casale , que se encuentra a unos seis kilómetros
del municipio de La Plaza Armerina, perteneciente a la provincia de Enna, donde las casas
parecen estar colgando. Se dice que su gente es de la más longeva de Italia. Esta Villa
perteneció a un componente de la aristocracia romana y es la más grande del mundo en
decoración con mosaicos. En realidad es un palacio. Sus artistas eran la mayoría artesanos de
Túnez y Cartago. Tiene sesenta salas y cada una con mosaicos diferentes. Su antigüedad es de
1700 a.c. El tema central de los mosaicos son los animales, aunque llama la atención el
dedicado a mujeres deportistas vestidas con una especie de bikinis. De aquí partimos para la
región de Agrigento, hacia el Valle de los Templos, donde pudimos contemplar ya
anocheciendo el templo de Juno, el de Hércules y ya de noche e iluminado el de la Concordia
(espectacular) con una escultura moderna en bronce del Ícaro caído, en un lado.
-Día 23: de Agrigento salimos hacia Marsala, en la provincia de Trápani, para visitar las bodegas
Pellegrino. Hicimos un recorrido por su interior y terminamos con una degustación de
diferentes vinos y entremeses. Para la siguiente visita pudimos ir contemplando desde la
guagua las salinas y llegamos a Erice, un pueblo medieval muy bonito sobre el Monte San
Giuliano, pero con una carretera horrorosa para llegar a él. Pudimos ver el Real Duomo o
iglesia principal, conocida como Iglesia Madre, con elementos del gótico catalán, paseamos
por sus calles estrechas y empedradas, zona peatonal que permite recorrer a pie los
monumentos del pueblo y que son el principal atractivo de Erice. De aquí partimos para
Palermo.
-Día 24: De Palermo fuimos a visitar Monreale (Monte Real), donde contemplaríamos su
catedral, mezcla de estilos árabes, bizantinos y normandos. Un verdadero espectáculo por sus
impresionantes mosaicos dorados que cubren todo su interior, en los que se pueden apreciar
escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. Desde el exterior pudimos observar unas
panorámicas de la vega y la ciudad de Palermo asombrosas. De aquí salimos para Cefalú,
pueblo costero que da hacia el Mediterráneo, donde almorzamos y paseamos por su calle
principal para visitar su catedral, uno de los monumentos normandos más importante de
Sicilia. Como nos cogió la lluvia tuvimos que regresar antes a Palermo.

-Día 25: lo dedicamos a visitar lo más representativo del centro de Palermo. Como el hotel
estaba en un lugar estratégico, hicimos el recorrido a pie desde la llamada Cuatro Esquinas, un
lugar con gran simbología en cada una de ellas. Llegamos a la Plaza de la Vergüenza en cuyo
centro está la Fuente Pretoria y enfrente el Ayuntamiento. De aquí caminamos hacia la Iglesia
bizantina de Santa María del Almirante, conocida también con de la Martorana, situada en la
Plaza Bellini. Su interior es una combinación de mosaicos bizantinos (de la mitad hacia el altar)
con frescos y ornamentos barrocos (la otra mitad). Es impresionante. En esta misma plaza
vimos el exterior de la Iglesia de Santa Catalina y en la Plaza Verdi el Teatro Massimo dedicado
a Víctor Manuel II. Pasamos a ver la Catedral de Santa Rosalía, patrona de Palermo, cuyo
exterior es de estilo árabe –normando, tanto la parte delantera como la trasera. Su interior
fue reformado, es de estilo neoclásico. En el suelo se encuentra lo que se llama el meridiano
de Santa Rosalía, que señala la hora solar y el cambio de estaciones a través de la luz que entra
por las cúpulas. También pasamos por su mercado, un verdadero caos. Después de almorzar,
cambiamos de hotel (en la costa), frente a la Isla de las Mujeres, para salir al día siguiente
hacia Barcelona donde pasaríamos la noche y posteriormente a Tenerife.
En resumen, es un Isla con una enorme riqueza histórica, cultural y paisajística, pero muy
caótica, con problemas de tráfico y muy sucia, sobre todo en Catania y Palermo y grandes diferencias sociales.