EL VERANO EN QUE MI MADRE TUVO LOS OJOS VERDES
Traducción de Marian Ochoa de Eribe.
Editorial Impedimenta.
Escritora moldava 1978. Vive en París con sus hijos.
La novela se fundamenta en la desesperante relación entre madre e hijo, ambos con problema psiquiátricos. “Una novela, abrupta, inflexsible . Zarandea a sus personajes, los engaña, los manipula. A nosotros los lectores de carne y hueso (Actualité)
Alesqui, el personaje central, odia a su madre. Esta permanecerá siete meses en cama después de la depresión que sufre tras la muerte de su hija, Milka. Se divorcia. Mantendrá una hostilidad con su hijo, quien llega a ser internado en sanatorios psiquiátricos y al que sólo lo salvará su pintura extraña, pero poderosa.
En distintos momentos de la novela el protagonista va haciendo una definición, a veces, reflexión sobre su madre. En un momento final su madre le invita a ir de vacaciones a un pueblo francés. Por fin llega la reconciliación. Su madre morirá de cáncer con metástasis.















